Por RAFAEL LINERES GUERRERO.
La reciente puesta en libertad por parte de las autoridades estadounidenses de Yamil Abreu Navarro, quien fue extraditado desde la República Dominicana y vinculado a acusaciones de narcotráfico, genera interrogantes sobre la efectividad de la cooperación judicial internacional en la lucha contra el crimen organizado.
Su liberación se hizo notar, pero en lo que no se ha profundizado es que el capo salió bajo fianza según las leyes estadounidenses. Ahora bien, ¿Qué puede ocurrir para que un capo de tal dimensión salga de la cárcel bajo fianza?
Estados Unidos tiene como norma mantener bajo custodia a los narcotraficantes, especialmente cuando son considerados peligrosos o desempeñan un papel relevante dentro de alguna estructura criminal transnacional, como describió a Yamil Abreu Navarro, pero lo cierto es que, Yamil, figura entre los pocos narcotraficantes latinoamericanos que han sido puestos en libertad antes de ser condenado.
Por lo que el capo dominicano se une a la lista de beneficiados por su extensa colaboración con las autoridades norteamericanas, y como ejemplos hago referencia a los siguientes casos:
- El mexicano Pablo Vega Cuevas, alias «El Transformer», líder de la célula de Guerreros Unidos en el área de Chicago/Aurora, perteneció a un cártel vinculado al caso Ayotzinapa, relacionado con la desaparición de 43 estudiantes mexicanos, Aunque Pablo no había sido acusado por este caso, admitió su participación en el envío de miles de kilos de heroína desde México hacia Estados Unidos en autobuses de pasajeros. Fue liberado bajo fianza, fijada en unos 200.000 dólares, y sometido a arresto domiciliario.
En 2023, después de pasar años bajo custodia, las autoridades estadounidenses lo mantuvieron fuera de prisión mientras esperaba la sentencia. Finalmente, en 2025, fue condenado a una pena equivalente al tiempo que ya había cumplido. Su cooperación con las autoridades fue importante.
- El colombiano Jorge Eliécer Aspirilla, alias “El Negro Aspirilla”, fue capturado en 1999 y extraditado en el año 2000 a Estados Unidos. Dirigía una red dedicada al envío de grandes cargamentos de cocaína y heroína hacia Estados Unidos y Europa, en mayo de 2002, se declaró culpable ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York y, en febrero de 2007, el juez Thomas P. Griesa lo sentenció a 30 años de prisión, más cinco años de libertad supervisada.
Sin embargo, pese a haber sido condenado en 2007 a una pena de 30 años, fue liberado en 2013, apenas seis años después de la sentencia, y desde entonces desapareció del radar público, generando interrogantes sobre las circunstancias que rodearon su excarcelación.
- Está también el caso del colombiano Víctor Patiño Fómeque, alias “La Fiera”, quien fue sustituido parcialmente por Aspirilla. Sin embargo, lo más relevante de la trayectoria de este narcotraficante es que llegó a controlar una de las redes más importantes del narcotráfico colombiano, vinculada tanto al Cartel de Cali como posteriormente al Cartel del Norte del Valle, en el departamento del Valle del Cauca, Colombia.
En diciembre de 2002, Patiño Fómeque fue extraditado a Estados Unidos para responder por cargos relacionados con conspiración para importar cocaína y heroína, además de lavado de dinero, fue condenado a 15 años de prisión, pero posteriormente llegó a un acuerdo de cooperación con las autoridades estadounidenses y se convirtió en un importante testigo contra otros narcotraficantes, saliendo en libertad antes de lo previsto.
Sin lugar a duda, esa colaboración con la justicia fue determinante para que obtuviera una reducción sustancial del tiempo que debía cumplir en prisión, convirtiéndose su caso en otro ejemplo de los acuerdos de cooperación utilizados por las autoridades estadounidenses en grandes procesos internacionales de narcotráfico.
- Está el caso de Víctor Patiño Fomeque, Alias la Fiera, sustituido en parte por aspirilla, pero lo mas importante de este narco es que controló una de las redes mas importantes dentro del cártel de Cali, así como también del norte del valle del cauca, Colombia, en diciembre de 2002, fue extraditado a Estados Unidos para responder por cargos relacionados con conspiración para importar cocaína y heroína y lavado de dinero, fue condenado a 15 años de prisión pero llego a un acuerdo de cooperación con las autoridades y se convirtió en un importante testigo contra otros narcotraficantes, sin lugar a dudas que esa colaboración le permitió obtener una reducción sustancial de su tiempo efectivo en prisión.
- Juan Carlos Ramírez Abadia Alias Chupeta, un narcotraficante colombiano, apresado en Brasil y extraditado a EE. UU. el 22 de agosto de 2008, luego de 15 años en prisión, específicamente en agosto de 2023, el juez federal Brian Cogan, del Distrito Este de Nueva York, lo condenó a 20 años de prisión por delitos relacionados con narcotráfico, lavado de activos, homicidio y crimen organizado, sin embargo recuperó su libertad en el 2024.
- Por otro lado, el narco Glen Sebastián Mendoza, venezolano residente en Miami, Tras su arresto por tráfico de cocaína y posesión de armas incluyendo “ghost guns”, fue liberado bajo condiciones estrictas de confinamiento domiciliario y monitoreo electrónico, pero un detalle lo cambio todo, continuó coordinando un trato de metanfetamina desde casa, le revocaron la fianza y después fue sentenciado a unos 147 meses, más de 12 años de prisión federal.
Yamil no será el primero ni el último. Sin embargo, su caso podría adquirir especial relevancia por los señalamientos sobre sus presuntos vínculos con sectores empresariales, políticos y del crimen organizado.
De confirmarse esas conexiones, es probable que más de uno esté hoy con las manos en la cabeza, preocupado ante la posibilidad de que las investigaciones de las autoridades estadounidenses terminen alcanzando a otras personas de su entorno.